Prensa francesa. El ritual del café bien hecho.
4 minutos que revelan más cuerpo, más aceites naturales y más notas en cada taza. Con el café de Jericó, cada preparación se convierte en una experiencia.
Cultivado en Jericó a 1.700 msnm y enriquecido por las cenizas volcánicas del Nevado del Ruiz, este café ofrece un perfil con notas a frutos rojos, cítrico frutal y un carácter vinoso. Ideal para empezar el día o acompañar momentos que merecen pausa.
Esta experiencia se complementa con una manilla confeccionada en Manoy, Putumayo. Tejida a mano, sus colores y formas transmiten identidad, conexión con la naturaleza y la historia viva de las comunidades indígenas que la crean.
AMA es Colombia en cada sorbo. Café, artesanías y origen para quienes saben valorarlo.