Café de Jericó, cultivado en altura y enriquecido por las cenizas volcánicas del Nevado del Ruiz, con notas a frutos rojos, cítrico frutal y un perfil vinoso que resalta en cada taza.
Manilla artesanal de Manoy, Putumayo, tejida a mano con técnicas ancestrales. Cada pieza es única y transmite identidad, conexión con la naturaleza y la historia viva de las comunidades indígenas que la crean.
2 Juegos de Cerámica del Carmen de Viboral, elaborada y pintada a mano, donde cada trazo es irrepetible y refleja tradición, detalle y el arte de transformar lo cotidiano en algo especial.
AMA es Colombia en cada sorbo. Café, artesanías y origen para quienes saben valorarlo.